Jardín de vida, Jardín de inspiración

El jardín botánico de Medellín, Joaquín Antonio Uribe fue fundado por diferentes organizaciones en 1972. Es un lugar de encuentro familiar, educativo, y social donde las personas se reúnen a pasar tiempos de ocio, relajación y diversión. El lugar tiene alrededor de 14 hectáreas de extensión y alberga más de 1000 especies vivas, es un lugar muy central, además, cuenta con espacios aledaños habitados de transeúntes, vendedores, artistas de semáforos, universitarios y demás personas que pasan por el lugar guardando en sus memorias los hermosos colores que pintan los muros de la ciudad.
En
el interior del Jardín Botánico hay instalaciones que sirven como fuente de
inspiración. Jardín de vida, jardín de color, no encontré complejidad alguna
para describirlo; sin embargo es difícil expresar lo que inspira este lugar por
eso hablare de lo que más admire en mi perfecto recorrido.

Seguí
el recorrido cubierto de árboles y arbustos frondosos con ardillas revoleteando,
en uno de los senderos estaba un grupo de 6 amigas charlando y riéndose celebrando
el cumpleaños de una de ellas; Andrea dice que:
—El lugar se da para pasar tiempos de ocio, estudio y
celebraciones, sin embargo es un lugar que se presta para verse desde otro ángulo
ya que su principal labor como parque ecológico es velar por el cuidado y
bienestar de las especies que viven en él. Mientras esta joven de 18 años
hablaba una hermosa iguana que por su
gran tamaño llamo la atención de todos los visitantes que pasaban por allí.
Carolina una joven estudiante de la
Universidad de Antioquia comenta que:
—Este hermoso mundo verde es sin duda el mejor espacio
para relajarme y leer, amo el aire y la tranquilidad que brinda a mi alma, es
como si esos árboles abrazaran mi alma.
Por
otro lado Jorge se entromete y dice: — si
es un magnifico lugar para pasar el tiempo libre pero falta que haya más
acompañamiento por falta del parque en cuanto a información — Son pocas las
palabras que menciona entre dientes y que se van desapareciendo con el viento a
medida que avanza y se adentra en su camino.
Seguí admirando
y avanzando cada vez más. Ya siendo las tres y media de la tarde me acerque al vagón
del ferrocarril de Antioquia que esta incrustado en una de las esquinas del jardín.
Este con su aspecto de antigüedad busca recordarle a los visitantes como hemos
avanzado a lo largo de la historia; en ocasiones este vagón es usado como
restaurante con el fin de generar interactividad con aquellas personas que pasan
por el lugar.
El
cielo se empieza a tornar gris, el viento pasa enfriando los caminos del parque
y las personas comienzan a irse huyéndole a las gotas de agua que comienzan a
caer prediciendo el fuerte aguacero que se avecina; así es como yo a pasos
agigantados salgo del parque buscando refugiarme y emprender el camino a casa después
de un día donde mi perspectiva de ver la realidad de la naturaleza cambió; y vuelvo
al mundo encantador de realidades sociales que envuelven al colombiano.

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